Para quien no haya visto Touch of Evil (sed de mal en Españuska) le recomiendo que coja la vertical al Corte Inglés y que compre una versión de 8 euros que hay para coleccionistas. Es, para muchos, la última obra maestra del cine negro norteamericano.
Dirigida por un barroco y delicioso Orson Welles nos muestra a un Charlton Heston haciendo de mexicano, Orson en el papel de un apestoso y grasiento polícia, Janet Leigh bellísima, dura y vulnerable al mismo tiempo, y Marlene Dietritch haciendo de gitana mexicana (ahí es nada el casting).
Me resulta difícil valorar este filme, angustioso, axfisiante, donde se palpa el sudor fronterizo, el caos del México de la droga y el vicio, lo estético que mezcla las raíces y vicios centroamericanos con la peor influencia de los estadounidenses.
Rodada en un denso blanco y negro, contiene diversas perlas, entre ellas un primer plano secuencia que hizo y hace historia en el cine, cuando unos recien casados Heston y Leigh pasean por las calles de la caótica ciudad al lado de un coche que el espectador sabe contiene una terrible bomba en su interior.
La obra que ahora se muestra reeditada en dvd es el trabajo y el montaje real realizado por Welles, ya que la que se estreno en su momento fue un enorme fracaso comercial. Los estudios, a espaldas del director que en ese momento se encontraba en España intentando rodar su Quijote, cortaron y montaron una desastrosa versión sin pies ni cabeza. Welles les transmitió a través de un documento (que gracias a Dios guardó Mr. Heston) que sólo podría hacer suya la obra si reconducían su montaje, lo que se realizó 15 años tras su muerte. Hoy podemos verla como Welles quería que fuera y, os garantizo, que os dejará anonadados. Modernísima, especial, estética, barroca... parece un Tarantino por momentos (anda que no ha cortado y pegado el colega de aquí...).