Está claro que el pequeño rastro de los domingos en Tarragona agoniza, no hay vuelta atrás parece. Pese a todo se encuentran cosas estupendas, raras, y a precio excepcional. Siempre se pesca algo, seguramente porque apenas lo visitan coleccionistas y no hay filtros. Un buen rato y buena caza.
2 comentarios:
Hace un par de lustros que no visito el rastro tarraconense, es de mis favoritos. Me entristece e inquieta los malos augurios que le vaticinas. Esperemos que solo sea un bache.
Ahora hay uno nuevo en la rambla los viernes, pero el mítico de al lado de la Catedral de los domingos tiene síntomas preocupantes, un abrazo
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