No suelo hacer en este blog alusión a espacios "turísticos-tipo", porque creo que no es el lugar adecuado... pero sí quiero hacer referencia a un lugar excepcional. Visitar el Palacio Real de Madrid es obligatorio.... creo que tiene que hacerse, ya no sólo por lo que contiene, sino por la magnífica decoración de algunas de su salas, muy al gusto del siglo XVIII, con esa "moda" de entonces por lo asiático, o la sala rococó, o, las excelentes colecciones de relojes, accesorios, vajillas... es una maravilla. Es mejor ir prontito, evitar filas inmensas de turistas, en fin de semana imposible.
Pero mención aparte para la REAL ARMERÍA. Me acordé mucho de mi amigo Iván, buen conocedor de estas lides. De lo mejor que he visto en el mundo, excepcional. Armaduras sin fin, de todo tipo, estilo, función y protocolo. Armaduras de monturas, de infantes, armas formidables, regalos de otras monarquías imposibles, decoraciones y riqueza sin fin. Armas de fuego prodigiosas que jamás había visto, yelmos de infarto, un auténtico banquete. Imposible hacer fotos, os pongo un par robaditas de Internet para que os podáis hacer una idea.
Hay que verlo antes de morir, o morir haciéndose el hara-kiri con una buena espada de dos manos.