No salgo de mi asombro pero bien es cierto que los franceses saben llevar algunas cosas buenas allí donde van. Este sábado, cerca de donde estoy ubicado, mercado de pulgas en Moorea. Seguramente es el rastro más inhóspito, inesperado y divertido de los últimos tiempos para éste que escribe y no tengo ni idea de qué me voy a encontrar. A 16.006 kilómetros de casa pero el rastro siempre presente.
Horarios de la tierra, coincidentes con la presencia del sol, muy madrugadores, a las 5 de la mañana ya empieza la actividad. Entiendo que serán cosas de los abundantes franceses que se han venido a vivir a estas islas y que se ponen en circulación para el visitante ya que tengo muchas dudas de que sean de interés para el autóctono si no tienen un carácter eminentemente práctico.
¿Se figuran ustedes un Norev, un Madelman o alguna delicia juguetera francesa? Su denominación es Mercado de las Pulgas de Maharepa, que es un sencillo distrito al norte de la isla.


1 comentario:
Espero ansioso tu crónica
Publicar un comentario