Un querido amigo que siempre me abre puertas de temas interesantes me comenta sobre la figura de Víctor Lundy, un soldado norteamericano que tomaba apuntes gráficos y bocetos de vida durante la Segunda Guerra Mundial. Sus cuadernos se han conservado y son un documento francamente inspirador. Llamo la atención sobre su estilo, académico pero vibrante y que sabe captar la emoción y las situaciones. Una forma de hacer las cosas de otros tiempos que resulta lejana y en las antípodas de las frías y agobiantes capturas de móvil de hoy en día. Lo dice uno que hace bocetos. Requiere tiempo, quietud, dedicación, ojo y saber extractar lo esencial, además de encontrar las formas desde la luz y la sencillez.
Podéis ver sus trabajos en:
https://mashable.com/feature/victor-lundys-sketchbook


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