Ayer lo estuve cotilleando un poco y parece interesante pero no se si añade mucho para quien ya conoce y atesora la obra de Francisco Ibáñez. En mi opinión este tipo de publicaciones deberían aportar un valor añadido, tanto académico como documental, pero un compendio de retratos sociales del país en el que vivimos no se si es suficiente filete para este bocadillo.
Tampoco creo que al maestro le hubiera gustado verse retratado en portada, no se, aunque creo que la intención de diseño es buena. Los coleccionistas y seguidores buscamos cosas diferentes, especiales y con un tono quizás más académico, seguramente no somos un mercado apetecible y es más rentable seguir exprimiendo la misma naranja hasta el final. Pese a todo, celebro que sigan saliendo publicaciones sobre el legado de Ibáñez que, tras su muerte (como siempre ocurre en este tremebundo país) ha pasado al rango de swmidiós cuando él siempre se consideró historietista pintamonas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario