domingo, 13 de febrero de 2022

ARTE

Recuerdo cuando, hace unos años, reflexionábamos sobre lo que es y no es arte, la revolución que supuso cuando Marcel Duchamps o Andy Warhol, con sus obras, abrieron el melón del "concepto", más allá de la belleza o no belleza del trabajo a valorar, experimentar o sentir.

Recuerdo que cuando descubrí esto, allá hace un montón de años, todo dio un vuelco en mi interior, a mejor creo, y supe dar el tiempo, la atención y paciencia que merece cualquier propuesta artística, yendo al concepto intelectual que reside detrás, que puede ser una enorme castaña o un trabajo de décadas, pero dándole ese tiempo merecido. Algunos trabajan desde el concepto, como yo creo debe ser, otros crean línean y luego le añaden un concepto para darle valor e intelectualidad, otros simplemente se ganan la vida. Así entiendes a Chillida, Tápies, el arte conceptual, el abstracto, las performances, etc etc etc. En líneas generales poco se ha avanzado en nuestro país frente al arte moderno o post-moderno, abstracto.... algunas élites, cultas o no, o simplemente especuladoras, y algunos artistas tienen su universo alrededor de todo esto.... hay gente que cuenta, trabaja concepto, se diferencia, crea elementos personales, y, al fin y al cabo, emociona y nos hace mejores. Otros son, en mi opinión, simplemente unos trabajadores sin talento que han sabido encontrar su mercado, bravo por ellos, hay que llenar la cazuela.

Bueno, lo mismo decían de fauvistas, impresionistas y cubistas en su tiempo, y hoy ya se ve. O de los fabricantes de emoticonos, y miren ustedes, o del mismo Hergé.

Yo, cuando veo una obra, además de intentar conocer lo que hay detrás, y escuchar lo que me cuenta su autor, también intento encontrarle el sentido por sí misma, es un ejercicio muy válido. Hoy he visto la exposición de Eva Armisén, una conocida y valorada pintora de nuestra comunidad. Famosa en todo el mundo, y como parece que en mercados como el asiático, la tienen en un altar, pues aquí le damos importancia, o eso me parece. Intento emocionarme con la obra de Armisén, pero no lo consigo ya lo siento. Poco o nada me transmite a nivel gráfico y rasco y apenas encuentro en el concepto que debería acompañar la propuesta a la que agarrarme, pero bueno, hace feliz a mucha gente y eso es maravilloso.

En cambio, ayer encontré esta pequeñita tabla al óleo de Leonardo Pérez Obis, fotógrafo y pintor aragonés...  pintor realista que tiene un atractivo, estético y conceptual, difícil de definir, por los motivos que selecciona. Esta tablita muestra un camino, el camino.... sin grandes monumentos, sin edificios formidables, sólo el camino. Una curiosa contemplación de relato mínimo a la que nadie daría una oportunidad y ahí reside su excelencia en mi opinión. El pequeño ejercicio que resulta de su contemplación acaba en emoción, es el camino, es el levantarse cada mañana y continuar, sin grandes acontecimientos ni paisajes, aunque de vez en cuando aparezca algo memorable. Esa capacidad de poder emocionar y transmitir, desde la humildad, la sencillez, con enorme talento, sin industrialización, por el mero hecho de hacerte pensar, me parece arte, creo que es arte.

No se si Pérez Obis buscaba producir esta emoción. No hay nada más bonito que añadirle a una obra tu propio siginificado. Pero que una obra tenga esa capacidad le da, en mi opinión, valor en sí misma.



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